Londres. – Una botella de whisky de la casa escocesa The Macallan, destilado en 1926 y embotellado seis décadas después, alcanzó este viernes un precio de 2,1 millones de libras esterlinas (unos 2,8 millones de dólares) en una subasta celebrada en Escocia.
La venta, organizada por Sotheby’s en la propia destilería Macallan, situada en Moray, al noreste de Escocia, reunió a coleccionistas interesados en una de las referencias más exclusivas del mercado de bebidas de lujo.
El whisky permaneció en barrica durante 60 años, hasta que fue embotellado en 1986. En ese momento, se convirtió en el whisky más antiguo que se había embotellado, una característica que contribuyó a su singularidad entre los coleccionistas.
De la barrica número 263 se obtuvieron 40 botellas, de las cuales 14 fueron identificadas con la etiqueta Fine & Rare, una edición especialmente codiciada por los compradores de bebidas excepcionales.
Aunque el precio de venta se sitúa entre los más elevados pagados por una botella de whisky, no establece un nuevo récord mundial. En enero de 2024, otra botella alcanzó los 2,2 millones de libras, cuando fue vendida por la destilería irlandesa Craft Irish Co. a un coleccionista estadounidense identificado como Mike Daley.
Londres. – Una botella de whisky de la casa escocesa The Macallan, destilado en 1926 y embotellado seis décadas después, alcanzó este viernes un precio de 2,1 millones de libras esterlinas (unos 2,8 millones de dólares) en una subasta celebrada en Escocia.
La venta, organizada por Sotheby’s en la propia destilería Macallan, situada en Moray, al noreste de Escocia, reunió a coleccionistas interesados en una de las referencias más exclusivas del mercado de bebidas de lujo.
El whisky permaneció en barrica durante 60 años, hasta que fue embotellado en 1986. En ese momento, se convirtió en el whisky más antiguo que se había embotellado, una característica que contribuyó a su singularidad entre los coleccionistas.
De la barrica número 263 se obtuvieron 40 botellas, de las cuales 14 fueron identificadas con la etiqueta Fine & Rare, una edición especialmente codiciada por los compradores de bebidas excepcionales.
Aunque el precio de venta se sitúa entre los más elevados pagados por una botella de whisky, no establece un nuevo récord mundial. En enero de 2024, otra botella alcanzó los 2,2 millones de libras, cuando fue vendida por la destilería irlandesa Craft Irish Co. a un coleccionista estadounidense identificado como Mike Daley.

