Los Ángeles, EE.UU. – La cantante y compositora estadounidense Dolly Parton, una de las figuras más influyentes de la música country, murió este martes a los 80 años, según confirmó su sobrino Bryan Seaver a través de un mensaje difundido en redes sociales.
Parton dejó una carrera de casi seis décadas en la que combinó la música country con el pop, el cine y la televisión. Fue autora de algunas de las canciones más reconocidas de la música estadounidense, entre ellas “Jolene”, “I Will Always Love You”, “9 to 5” y “Coat of Many Colors”.
Nacida el 19 de enero de 1946 en Tennessee, Parton creció en una familia numerosa y de escasos recursos. Desde muy joven comenzó a presentarse en medios locales y posteriormente se trasladó a Nashville, donde construyó una trayectoria que la convirtió en una de las compositoras más reconocidas de su generación.
A lo largo de su carrera escribió aproximadamente 3,000 canciones y vendió más de 100 millones de discos, además de obtener 11 premios Grammy y numerosos reconocimientos de la industria musical. En 2022 ingresó al Rock & Roll Hall of Fame.
Su influencia también trascendió la música. Parton protagonizó películas como 9 to 5 y Steel Magnolias y creó Dollywood, un parque temático en Tennessee. También desarrolló una amplia labor filantrópica a través de la Dolly Parton’s Imagination Library, programa que ha distribuido más de 150 millones de libros infantiles, según reportes internacionales.
En 2020 donó un millón de dólares para apoyar la investigación que contribuyó al desarrollo de la vacuna de Moderna contra la COVID-19, además de mantener durante años programas relacionados con educación y alfabetización infantil.
La muerte de Parton se produce poco más de un año después del fallecimiento de su esposo, Carl Dean, con quien estuvo casada durante casi seis décadas y quien murió en marzo de 2025.
En los últimos meses, la artista había reducido sus apariciones públicas y había informado sobre problemas de salud que la llevaron a cancelar compromisos profesionales. Sin embargo, continuaba trabajando en nuevos proyectos, entre ellos una producción musical basada en su vida.
Con su muerte desaparece una de las voces más reconocibles de la música estadounidense, pero queda una obra que atravesó generaciones y géneros y convirtió a Dolly Parton en una figura de alcance mundial.

