Roma. – El presidente Luis Abinader defendió este lunes ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que combatir el hambre debe ser una prioridad de los gobiernos y no limitarse a una política de asistencia social.
“Combatir el hambre no es una política social más, sino una obligación moral”, afirmó durante la apertura del Foro Mundial de la Alimentación, celebrado en Roma, donde destacó que República Dominicana salió de la clasificación de países con niveles significativos de subalimentación.
De acuerdo con el informe más reciente de la FAO, correspondiente al período 2023-2025, la prevalencia del hambre en el país descendió desde el 21,3 % registrado entre 2004 y 2006 hasta menos del 2,5 %.
Abinader sostuvo que detrás de esa reducción hay un cambio en las condiciones de vida de miles de familias, al señalar que el acceso a los alimentos permite a las personas proyectarse más allá de las necesidades inmediatas.
“Cuando una persona tiene hambre no sueña con conquistar el mundo, sueña con comer mañana”, expresó el mandatario ante representantes de distintos países y autoridades del organismo internacional.
El gobernante atribuyó los resultados a una estrategia dirigida a aumentar la producción y disponibilidad de alimentos, mediante el respaldo a los productores, y a mejorar la capacidad de compra de los hogares.
“Ningún país derrota el hambre únicamente desde un despacho”, dijo Abinader, quien vinculó ese objetivo con el apoyo al campo, la creación de empleos, el aumento de los salarios y la capacidad de respuesta del Estado.
El presidente también advirtió que el crecimiento económico pierde valor si no se traduce en mejoras concretas para la población.
“De poco sirve crecer si ese crecimiento no cambia la vida de la gente. De poco sirve aumentar la riqueza de un país si esa riqueza convive indiferente con el hambre”, manifestó.
Abinader afirmó que República Dominicana aspira a avanzar hacia un modelo de desarrollo en el que las familias no tengan que concentrar sus esfuerzos únicamente en garantizar su subsistencia.
Al concluir su intervención, ofreció compartir con otras naciones en desarrollo la experiencia dominicana y brindar cooperación técnica para enfrentar la inseguridad alimentaria.
“Ningún país debería enfrentar solo una tarea que compromete la dignidad humana”, sostuvo.

