La Habana. – Cuba vivirá este miércoles una nueva jornada marcada por prolongados apagones en gran parte de la isla, mientras la estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que el déficit energético podría afectar de manera simultánea hasta el 62 % del territorio nacional durante el horario de mayor demanda.
La crisis energética que atraviesa el país se ha intensificado desde mediados de 2024 y, según las autoridades cubanas, la situación actual es considerada “crítica”. En varias zonas de La Habana los cortes eléctricos superan las 22 horas diarias, mientras que en otras provincias algunos sectores permanecen hasta dos días consecutivos sin servicio.
De acuerdo con las proyecciones de la UNE, la capacidad de generación para este miércoles será de apenas 1,255 megavatios (MW), frente a una demanda estimada de 3,200 MW. Esto provocará un déficit de 1,945 MW y una afectación programada de alrededor de 1,975 MW para evitar colapsos desordenados del sistema eléctrico nacional.
Entre las principales causas de la crisis figura la escasez de combustible, agravada por las restricciones y sanciones impuestas por Estados Unidos, situación que ha limitado la operatividad de las plantas que funcionan con diésel y fueloil, responsables de cerca del 40 % de la generación eléctrica del país.
A esto se suman los problemas estructurales y la obsolescencia de las termoeléctricas cubanas, muchas de las cuales tienen décadas de explotación y arrastran una falta crónica de inversiones. Actualmente, siete de las 16 unidades termoeléctricas del país permanecen fuera de servicio por averías o mantenimiento, incluyendo la central Antonio Guiteras, considerada la principal planta de generación de Cuba.
El restante 20 % de la matriz energética cubana proviene del gas natural y de fuentes renovables, especialmente proyectos solares impulsados recientemente con apoyo de China.
Especialistas estiman que Cuba necesita alrededor de 100,000 barriles de petróleo diarios para cubrir su demanda energética, aunque solo produce internamente cerca de 40,000 barriles. Diversos estudios independientes calculan que serían necesarios entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para recuperar y modernizar el sistema eléctrico nacional.
La crisis energética ha profundizado además el deterioro económico y social que enfrenta la isla desde hace varios años. Entre 2020 y 2025, la economía cubana habría sufrido una contracción superior al 15 % del Producto Interno Bruto (PIB), mientras persisten la escasez de alimentos, el aumento de la inflación y el malestar social.
Los apagones continúan siendo una de las principales causas de inconformidad entre la población y han provocado recientes manifestaciones en distintos puntos del país, especialmente en La Habana.

