Leah Campos, embajadora de Estados Unidos en la República Dominicana, reveló que durante la administración de Joe Biden República Dominicana enfrentó presión política para mantener abierta su frontera con Haití.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante el almuerzo de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR). Campos explicó que el incremento de ciudadanos indocumentados que llegaban a Estados Unidos —“muchos de los cuales eran delincuentes o no tenían interés en integrarse a los valores de nuestra nación”— provocó presiones internas en Washington que luego se tradujeron en exigencias hacia las autoridades dominicanas.
“Esto también se tradujo en presión política sobre República Dominicana para que mantuviera su frontera abierta con Haití en lugar de cerrarla”, afirmó la diplomática.
La embajadora aseguró que asumirá el compromiso de buscar soluciones que contribuyan a estabilizar Haití, esfuerzo que discutirá con el presidente Luis Abinader y representantes del sector privado.
“La inestabilidad en Haití representa una amenaza para la seguridad de República Dominicana y de Estados Unidos. Me comprometo a abordar este tema con el presidente Abinader y con el sector privado para encontrar soluciones que mitiguen la amenaza y ayuden a estabilizar a Haití. La meta es que los haitianos puedan vivir y disfrutar de un país pacífico y seguro, como merecen”, expresó Campos.
Durante su intervención en el almuerzo de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR), Campos explicó que la presión política generada en Estados Unidos por la llegada de ciudadanos indocumentados —“muchos de los cuales eran delincuentes o no tenían interés en integrarse a los Estados Unidos ni a los valores que representamos”— terminó trasladándose también hacia la República Dominicana bajo la administración de Joe Biden.
“Esa situación derivó en una presión política sobre las autoridades dominicanas para que mantuvieran abierta su frontera con Haití en lugar de cerrarla”, afirmó la embajadora.

