El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la suspensión de todas las solicitudes de inmigración presentadas por ciudadanos de 19 países incluidos en la lista de prohibición de viajes, lo que detiene el procesamiento de residencias permanentes (green cards) y solicitudes de ciudadanía estadounidense.
La medida afecta a naciones como Irán, Sudán, Eritrea, Haití y Somalia, catalogadas por Washington como países de “alta inestabilidad política y económica”.
Matthew Tragesser, portavoz del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), confirmó la decisión y afirmó que el objetivo es garantizar que “quienes se conviertan en ciudadanos sean los mejores entre los mejores. La ciudadanía es un privilegio, no un derecho”.
La suspensión abarca procesos de residencia, naturalización y otros trámites supervisados por USCIS. Abogados de inmigración han reportado la cancelación de entrevistas y ceremonias de naturalización, lo que ha generado confusión e incertidumbre entre miles de solicitantes. Algunos inmigrantes, que llevaban meses o incluso años esperando, se enteraron de la suspensión al presentarse a sus citas en oficinas locales, sin recibir explicaciones ni instrucciones sobre los pasos a seguir.
Esta medida se enmarca en un contexto de mayor endurecimiento de las políticas migratorias y se produce tras recientes incidentes de seguridad nacional, incluido el tiroteo contra dos miembros de la Guardia Nacional en Washington, atribuido a un ciudadano afgano con asilo.
Las nuevas reglas, anunciadas la semana pasada, podrían afectar a más de 1.5 millones de personas con solicitudes de asilo pendientes y a más de 50,000 que recibieron este estatus durante la administración del expresidente Joe Biden.

