Portada » ¿Han frenado la delincuencia los supuestos intercambios de disparos?

¿Han frenado la delincuencia los supuestos intercambios de disparos?

Por: Redacción Entre Notas

Redacción. – Mientras septiembre cierra con un aumento de las muertes ocurridas en supuestos intercambios de disparos con agentes de la Policía Nacional, los principales indicadores oficiales de criminalidad mantienen una tendencia descendente. La coincidencia abre una pregunta: ¿han contribuido estas intervenciones letales a reducir la delincuencia en República Dominicana?

Hasta el 25 de septiembre, al menos 37 personas habían muerto en hechos que la Policía reporta como intercambios de disparos, según un conteo publicado por Diario Libre. La cifra casi triplica las 14 muertes registradas durante todo septiembre de 2025 y representa uno de los mayores repuntes recientes de este tipo de actuaciones.

El incremento ocurre en un momento en que las autoridades reportan una reducción de los delitos. Al 25 de septiembre, la tasa acumulada de homicidios intencionales se situó en 7.36 por cada 100,000 habitantes, un 15.8 % menos que el 8.74 registrado en igual período de 2025. Los robos, entretanto, bajaron un 40.5 %, de 5,891 casos en 2025 a 3,504 este año.

Pero esas cifras no permiten concluir que las muertes en operativos policiales sean la causa de la reducción.

Tres años de descenso

Los datos muestran que la disminución de los homicidios comenzó antes del repunte registrado este septiembre.

En 2023, la tasa de homicidios cerró en 11.5 por cada 100,000 habitantes, frente a 13.2 en 2022. En 2024 descendió a alrededor de 9.6, mientras que para 2025 las cifras oficiales consolidadas del CADSECI establecieron una tasa de 8.7, con 951 homicidios intencionales.

Es decir, la caída de los homicidios se produjo durante varios años consecutivos, mientras que las cifras disponibles sobre muertes en supuestos intercambios de disparos muestran variaciones importantes de un período a otro.

En 2023, por ejemplo, al menos 84 personas murieron en supuestos intercambios de disparos con policías, según un recuento basado en publicaciones de la propia Policía Nacional. La cifra había sido de 60 en 2022.

Para los primeros cuatro meses de 2025, un levantamiento periodístico contabilizó 50 fallecidos en este tipo de intervenciones, frente a 32 durante el mismo período de 2024.

Por tanto, el descenso general de los homicidios no se corresponde de manera lineal con la cantidad de personas muertas en intervenciones policiales.

Una diferencia importante en las estadísticas

Hay además un elemento que suele pasar desapercibido: las personas que mueren a manos de agentes de seguridad no forman parte de la tasa de homicidios intencionales utilizada por las autoridades.

Así lo explicó recientemente un representante del Centro de Análisis de Datos de la Seguridad Ciudadana durante una presentación sobre las estadísticas de seguridad. El indicador contabiliza los homicidios intencionales y excluye las muertes ocurridas a manos de las fuerzas de seguridad del Estado.

Esto significa que no sería correcto sumar automáticamente los fallecidos en supuestos intercambios de disparos a la tasa oficial de homicidios para afirmar que la violencia letal realmente es mayor o menor. Son categorías estadísticas diferentes.

¿Y qué ocurre con los robos?

El comportamiento de los robos tampoco permite atribuir su reducción a los intercambios de disparos.

Las autoridades reportan que entre enero y septiembre de 2025 ya se observaba una disminución de los robos frente a 2024 y 2023. Para septiembre de 2026, la caída continúa: solo entre el 1 y el 25 de septiembre se registraron 2,387 robos menos que en igual período del año anterior.

La reducción de este delito coincide con una estrategia policial que incluye patrullaje focalizado, órdenes de arresto, allanamientos, incautación de armas, trabajo de investigación y coordinación entre Policía, Ministerio Público y otras instituciones. Por eso, los datos disponibles no permiten aislar el efecto de los intercambios de disparos del resto de las acciones de seguridad.

Septiembre pone nuevamente el debate sobre la mesa

El caso adquiere especial relevancia este mes porque las muertes durante actuaciones policiales aumentaron mientras la tasa general de homicidios continuó bajando.

De los 99 homicidios registrados durante los primeros 25 días de septiembre, 45 fueron clasificados por las autoridades como casos de “acción legal”, equivalentes al 45.5 %; 35 correspondieron a conflictos sociales, 11 a delincuencia y ocho permanecían bajo investigación.

La cifra de “acción legal” incluye las muertes producidas en actuaciones de agentes del Estado, por lo que no debe confundirse con la categoría de homicidio delincuencial.

El aumento de estos casos también ha provocado cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos y comunitarias, que han reclamado investigaciones sobre las circunstancias de las muertes. Las autoridades, por su parte, sostienen que muchos de los fallecidos eran buscados por su presunta vinculación con homicidios, robos u otros delitos.

Lo que dicen los números

Los datos disponibles permiten establecer tres hechos:

Primero: República Dominicana ha reducido de manera importante su tasa de homicidios durante los últimos años: de 11.5 en 2023 a alrededor de 9.6 en 2024 y 8.7 en 2025, mientras que al 25 de septiembre de 2026 la tasa acumulada era de 7.36.

Segundo: los robos también muestran una reducción considerable, con una caída de 40.5 % en los primeros 25 días de septiembre frente al mismo período de 2025.

Tercero: aunque las muertes en supuestos intercambios de disparos han aumentado en determinados períodos, no existe en las cifras revisadas evidencia suficiente para afirmar que esas muertes sean las responsables de la reducción de los delitos.

La disminución de la delincuencia coincide con un conjunto de medidas policiales, judiciales y preventivas aplicadas durante varios años. Determinar cuánto corresponde específicamente a la acción letal de la Policía requeriría un análisis que identifique qué personas fallecidas estaban vinculadas a delitos, qué investigaciones se cerraron tras sus muertes, qué organizaciones criminales fueron desarticuladas y, sobre todo, si los delitos disminuyeron posteriormente en los lugares donde ocurrieron esas intervenciones.

Mientras tanto, septiembre deja una paradoja: menos homicidios y robos en las estadísticas oficiales, pero más personas muertas durante actuaciones policiales. Ambas tendencias pueden coexistir, pero una no demuestra por sí sola que sea consecuencia de la otra.

related posts