Santiago. – Isael Rafael Reyes fue condenado a 30 años de prisión por el asesinato a tiros de Lisandro Gómez Vargas, conocido como “Pepe”, ocurrido en 2024 en el sector El Ciruelito, de Santiago.
La sentencia fue dictada por el Primer Tribunal Colegiado de Santiago, luego de que el Ministerio Público presentara pruebas con las que sostuvo que Reyes había planificado el ataque y seguido los movimientos de la víctima antes de dispararle.
Según la acusación, horas antes del crimen el ahora condenado fue captado por cámaras del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911 mientras se desplazaba en una motocicleta por diferentes calles y avenidas de El Ciruelito junto a otras personas, aparentemente en busca de Gómez Vargas.
El expediente señala además que, días antes del homicidio, Reyes habría disparado contra la vivienda de la víctima y amenazado a sus familiares con matarlo.
Lo interceptó cuando se desmontaba de su motor
La acusación establece que, después de varias horas de búsqueda, Reyes interceptó a Gómez Vargas en la avenida Jacagua, esquina calle 35, cuando este se desmontaba de su motocicleta.
El acusado le habría disparado en el abdomen. Gómez Vargas fue trasladado al Hospital Presidente Estrella Ureña, donde murió posteriormente debido a la herida.
Durante el proceso judicial, los fiscales Liliana Guillén y Juan Elías Pérez presentaron testimonios y otras evidencias para sustentar la acusación.
Entre los elementos expuestos figuran declaraciones de personas que, según la Fiscalía, conocían las amenazas previas contra Gómez Vargas y señalaron que Reyes había hablado de matarlo. También se presentaron testimonios relacionados con la obtención de las municiones y la posesión del arma que habría utilizado en el ataque.
Otros testigos declararon sobre un incidente ocurrido días antes del asesinato, cuando Reyes habría acudido a la residencia de Gómez Vargas y realizado varios disparos.
La Fiscalía también utilizó las imágenes de las cámaras del 911 para sustentar la persecución de la víctima y establecer los desplazamientos realizados por Reyes antes del ataque.
Tras el homicidio, un equipo investigador de la Fiscalía de Santiago, encabezado por el fiscal Adolfo Díaz Núñez, del Departamento de Violencias Físicas (Homicidio), acudió al hospital donde fue llevado Gómez Vargas y posteriormente al lugar del ataque para recolectar evidencias.
El Ministerio Público acusó a Reyes de asociación de malhechores y asesinato, en violación de los artículos 295, 296, 297, 298 y 302 del Código Penal Dominicano.
Los jueces Juan Carlos Colón, Gladys de los Santos y Rubén Rodríguez dictaron la condena de 30 años de prisión.

