Cotuí, provincia Sánchez Ramírez. – La persistente coloración verdosa y el mal olor que desde hace varios meses presenta el agua del embalse de la presa de Hatillo mantienen en estado de alarma a residentes de esta provincia, quienes denuncian la aparente indiferencia de las autoridades frente a una situación que podría tener graves implicaciones ambientales y de salud pública.
La preocupación se intensifica luego de que, hace algunos meses, el presidente de la República anunciara durante el espacio LA Semanal que se evaluaba la posibilidad de llevar agua desde este embalse hasta el Gran Santo Domingo, lo que incrementa el interés nacional sobre las condiciones reales del reservorio.
Ante los reclamos ciudadanos, el Ministerio de Medio Ambiente informó que realizó un análisis técnico del agua, concluyendo que la coloración verde se debe a la proliferación de algas provocada por el estancamiento del líquido. Sin embargo, la población de Sánchez Ramírez rechaza dicha explicación, alegando que los resultados del estudio nunca han sido presentados de manera pública ni documentada.
Los residentes hicieron un llamado urgente al Ministerio de Medio Ambiente y a las autoridades competentes para que publiquen los resultados completos de los análisis realizados y amplíen las evaluaciones, a fin de descartar posibles niveles de contaminación que puedan afectar a las comunidades cercanas y al ecosistema de la presa.
La presa de Hatillo es una de las más importantes del país y cumple funciones clave para el abastecimiento de agua, la agricultura y la generación hidroeléctrica, por lo que ciudadanos insisten en que la situación no puede seguir siendo minimizada ni ignorada.

