Santo Domingo. – La Iglesia Católica celebra este jueves 4 de junio la solemnidad de Corpus Christi, una de las festividades religiosas más importantes del calendario litúrgico, dedicada a exaltar la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.
La celebración, que combina espiritualidad, tradición y expresiones culturales, congrega cada año a millones de fieles en procesiones, misas y actividades religiosas realizadas en distintos países del mundo.
En República Dominicana, parroquias y comunidades católicas desarrollan durante el día ceremonias especiales y recorridos religiosos en los que el Santísimo Sacramento es llevado por las calles como símbolo de la presencia viva de Cristo entre su pueblo.
Las procesiones de Corpus Christi se distinguen por el ambiente solemne y festivo que las acompaña. Calles adornadas con flores, altares improvisados, cánticos religiosos, incienso y campanas forman parte de una tradición que se mantiene vigente desde hace siglos.
En muchas comunidades, niños vestidos de blanco participan junto a sus familias en una jornada marcada por la oración y la devoción, mientras cientos de fieles acompañan el recorrido eucarístico.
Corpus Christi, expresión latina que significa “Cuerpo de Cristo”, fue instituido oficialmente por la Iglesia Católica en el siglo XIII y desde entonces se convirtió en una de las celebraciones más representativas de la fe católica.
La festividad nació con el propósito de rendir homenaje especial al sacramento de la Eucaristía y reafirmar la creencia de que Jesucristo está presente en el pan y el vino consagrados durante la misa.
Además de su significado religioso, Corpus Christi posee una fuerte dimensión cultural y comunitaria, especialmente en países de tradición católica donde las celebraciones incluyen manifestaciones artísticas, elaboración de alfombras florales y encuentros familiares.
A más de siete siglos de su creación, la solemnidad continúa siendo una de las fechas más esperadas por la feligresía católica, que cada año transforma templos y calles en escenarios de oración, recogimiento y expresión pública de fe.

