Santo Domingo. – Las intensas precipitaciones que durante los últimos días han caído sobre la República Dominicana han comenzado a pasar factura a numerosas comunidades, con inundaciones de calles y viviendas, crecidas de ríos, deslizamientos de tierra y dificultades para la comunicación terrestre, tanto en el Gran Santo Domingo como en distintas provincias del interior.
La situación ha generado preocupación entre residentes de sectores vulnerables, donde las lluvias han desbordado cañadas y convertido calles y avenidas en auténticos torrentes, dificultando el desplazamiento de vehículos y peatones.
En Santo Domingo Este, uno de los puntos afectados, se reportaron inundaciones en Ciudad Juan Bosch, mientras que en la autopista Las Américas, próximo al peaje, la acumulación de agua llegó a interrumpir momentáneamente el tránsito.
Sin embargo, las consecuencias no se limitan a la capital. En el interior del país, las crecidas de afluentes y los daños en infraestructuras han dejado comunidades sin comunicación terrestre.
En Monte Plata, el desbordamiento del río Ozama ha afectado el acceso a localidades como Gualer, Marmón y El Chácara. También se reportaron dificultades de comunicación entre Don Juan y Yamasá, luego del colapso de un puente tipo badén.
En Los Cacaos, provincia San Cristóbal, un deslizamiento de tierra provocó la caída de un poste del tendido eléctrico y obstaculizó el tránsito hacia varias comunidades, mientras que el desbordamiento de la cañada de Los Multi también dificultó el paso de vehículos y peatones.
Las provincias del suroeste tampoco han escapado a los efectos de las precipitaciones, con reportes de viviendas inundadas y otras situaciones que han obligado a las autoridades a mantener la vigilancia en zonas próximas a ríos y cañadas.
Más de 400 personas afectadas
El panorama presentado por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) refleja la magnitud de los daños. En su informe de situación número tres, emitido este martes 27 de octubre, el organismo reportó 412 personas afectadas, 105 viviendas impactadas y 30 comunidades incomunicadas.
El balance también incluye dos carreteras afectadas y un puente con daños, además de seis personas desplazadas como consecuencia de las inundaciones y las crecidas de ríos y cañadas.
Otro de los problemas importantes está relacionado con el suministro de agua potable. De acuerdo con el reporte, 28 acueductos se encuentran fuera de servicio, situación que afecta a unos 485,911 usuarios.
Hasta el momento de ese informe, las autoridades no habían reportado personas fallecidas ni viviendas destruidas.
Indomet advierte que las lluvias continuarán
La directora del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), Gloria Ceballos, explicó que las precipitaciones responden a la combinación de dos vaguadas y al transporte constante de humedad desde el mar Caribe hacia el territorio nacional.
La funcionaria informó que algunas estaciones meteorológicas del suroeste han registrado acumulados superiores a los 200 milímetros de lluvia, mientras que en el Gran Santo Domingo se contabilizaron hasta 113 milímetros en un período de 24 horas, hasta las 2:00 de la tarde de este martes.
Ceballos advirtió que las condiciones atmosféricas continuarán favoreciendo los aguaceros durante el miércoles y el jueves, aunque se espera una reducción gradual de su intensidad. Para el viernes se pronostican precipitaciones menos significativas.
COE mantiene vigilancia y llama a la prevención
Ante la persistencia de las lluvias y el riesgo de nuevas inundaciones, el COE mantiene bajo alerta amarilla a 12 provincias y el Distrito Nacional, mientras otras seis demarcaciones permanecen en alerta verde, de acuerdo con el reporte de situación divulgado este martes.
El organismo exhortó a la población a evitar cruzar ríos, arroyos y cañadas con altos volúmenes de agua, así como abstenerse de utilizar balnearios en las zonas bajo alerta.
También recomendó a quienes residen en comunidades vulnerables mantenerse atentos a las orientaciones de los organismos de protección civil y trasladarse a lugares seguros cuando las condiciones representen peligro.
Mientras continúan las precipitaciones, la preocupación se concentra en las comunidades que permanecen incomunicadas y en las familias cuyos hogares han resultado afectados.
Aunque los pronósticos apuntan a una disminución gradual de los aguaceros hacia el final de la semana, las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de que nuevas precipitaciones agraven las condiciones en terrenos saturados y zonas próximas a los principales afluentes del país.

