Redacción. – Los Cerveceros de Milwaukee alcanzaron la cima de las Grandes Ligas al conquistar la primera Serie Mundial de su historia, tras derrotar 4-1 a los Rays de Tampa Bay en el quinto partido de la final, disputado la noche del miércoles.
Con una fórmula basada en el contacto, la velocidad y la ejecución oportuna —el denominado small-ball—, Milwaukee puso fin a una espera que se prolongó desde su fundación en 1969, cuando la franquicia debutó como los Seattle Pilots antes de trasladarse a Wisconsin en 1970.
El joven lanzador Jacob Misiorowski fue una de las figuras del encuentro al trabajar cinco entradas y dos tercios sin permitir carreras, con apenas dos imparables concedidos. Su salida se produjo por un calambre en la pantorrilla derecha, pero antes recibió una ovación de pie de los aficionados de los Cerveceros, que convirtieron las gradas del Tropicana Field en una extensión de su propio estadio durante los últimos partidos.
A la ofensiva, el novato Cooper Pratt, de 22 años, conectó dos imparables e impulsó dos carreras para contribuir al triunfo que aseguró el campeonato. Pratt también estableció una marca para novatos en una Serie Mundial al conectar seis hits consecutivos, una racha que terminó con un elevado de sacrificio en la sexta entrada.
El venezolano Jackson Chourio también dejó su huella en la serie al sumar 11 imparables en los cinco encuentros, una cifra que estableció una nueva marca en el Clásico de Otoño, según los datos suministrados.
La victoria desató la celebración entre los seguidores de Milwaukee, una ciudad que durante décadas aguardó por un campeonato de esta magnitud. Las salchichas bratwurst, las cervezas y el desfile de los campeones forman parte ahora de una fiesta que la afición llevaba generaciones esperando.
Una deuda saldada desde 1982
El campeonato también borra el recuerdo de la única participación anterior de Milwaukee en una Serie Mundial. En 1982, los Cerveceros se enfrentaron a los Cardenales de San Luis y quedaron a las puertas del título tras perder el séptimo partido por 6-3.
Aquella derrota, después de una serie en la que Milwaukee llegó a tomar ventaja de 3-2, dejó pendiente una conquista que finalmente se materializó décadas después.
Con el triunfo ante Tampa Bay, los Cerveceros cierran uno de los capítulos más importantes de su historia y convierten a una franquicia que durante años buscó su primer campeonato en los nuevos monarcas del béisbol de las Grandes Ligas.

