Santo Domingo.- El presidente fundador del Frente Cívico y Social, Dr. Isaías Ramos, afirmó que ha llegado el momento de revisar profundamente el modelo dominicano de pensiones y advirtió que el país no puede seguir confundiendo el crecimiento de los fondos con el bienestar de los trabajadores.
“Nos dicen que quienes cuestionamos la capitalización individual tenemos las neuronas quemadas. Sin embargo, de los 30 países que privatizaron total o parcialmente sus sistemas obligatorios entre 1981 y 2014, 18 habían revertido total o parcialmente esas reformas para 2018. Entonces el problema no son nuestras neuronas. Ha llegado el momento de revisar el modelo”, expresó Ramos.
Señaló que la acumulación de más de un billón de pesos, la rentabilidad obtenida y el financiamiento público y privado pueden ser resultados financieros importantes, pero no prueban por sí solos el éxito previsional.
“Puede prosperar el fondo y no prosperar el afiliado. El jubilado no vive del tamaño del fondo; vive de la pensión que recibe cada mes”, sostuvo.
Ramos afirmó que la capitalización individual reproduce en la vejez muchas de las desigualdades acumuladas durante la vida laboral, especialmente en una economía marcada por salarios bajos, informalidad e interrupciones contributivas.
“No puede construirse una pensión digna sobre una vida entera de salarios indignos. Por eso la reforma previsional y la dignificación salarial forman parte de una misma deuda social y constitucional”, indicó.
El Frente Cívico y Social propone un reparto del siglo XXI basado en cuentas nocionales, acompañado de una pensión básica y un Fondo Nacional de Reserva Previsional, capitalizado colectivamente y administrado por una corporación pública autónoma, profesional e independiente del Gobierno de turno.
El fondo podría diversificarse internacionalmente e invertir en proyectos dominicanos de energía, minería, transporte, agua, logística, infraestructura y tecnología, siempre bajo una regla estricta: “Primero debe ser una buena inversión para el fondo; después puede ser también una buena inversión para el país”.
Ramos cuestionó además la afirmación de que la capitalización elimina el problema intergeneracional.
“Toda pensión depende de la economía futura. La capitalización no eliminó esa restricción; la cambió de forma”, sostuvo.
Finalmente, afirmó que el debate debe regresar al mandato constitucional de un Estado social y democrático de derecho.
“Queremos crecimiento, inversión, empresas fuertes y mercados de capitales modernos. Pero son medios. La persona es el fin. El verdadero éxito no debe medirse por cuánto acumula el sistema, sino por cuánta dignidad garantiza”.
“Dignidad mientras se trabaja. Dignidad cuando se deja de trabajar.”

