Santo Domingo.- Una terapia que combina inmunoterapia y quimioterapia consiguió reducir los tumores en siete de los 11 pacientes con cáncer de páncreas metastásico que participaron en un ensayo clínico, mientras que uno de ellos logró eliminar las metástasis hepáticas y posteriormente fue sometido a cirugía sin que se detectaran células tumorales viables.
Los resultados fueron obtenidos por investigadores de Columbia University y Brown University y publicados en la revista científica Nature Communications. El estudio incluyó a adultos con adenocarcinoma ductal pancreático metastásico recién diagnosticado que no habían recibido tratamientos previos.
De los 11 participantes, seis mantuvieron la reducción de sus tumores en evaluaciones posteriores. Otros tres pacientes lograron estabilizar la enfermedad y uno presentó progresión inicial.
La supervivencia libre de progresión tuvo una mediana de 9.7 meses, mientras que la supervivencia global alcanzó los 10.1 meses.
Una respuesta excepcional
Entre los participantes destacó el caso de un paciente de 59 años cuyo tumor primario se redujo de 3.2 a 1.5 centímetros después de 12 ciclos de tratamiento.
Las metástasis localizadas en el hígado desaparecieron y la respuesta permitió que el paciente fuera sometido posteriormente a una intervención quirúrgica. El análisis del tejido retirado durante la operación no encontró células cancerosas viables.
Según los investigadores, el paciente continuaba sin evidencia de enfermedad casi 18 meses después de la cirugía y más de 1,000 días después de haber iniciado el tratamiento, sin necesidad de recibir quimioterapia adicional.
Una terapia dirigida al entorno del tumor
La combinación utiliza motixafortide, un fármaco que bloquea CXCR4, junto con cemiplimab, un inhibidor de PD-1 que busca potenciar la respuesta inmunitaria contra las células cancerosas. A estos medicamentos se suma la quimioterapia.
El objetivo es actuar tanto sobre el tumor como sobre el entorno que lo rodea, considerado uno de los factores que dificultan que el sistema inmunitario ataque eficazmente al cáncer de páncreas.
Los análisis realizados durante el estudio encontraron un incremento de linfocitos T CD8+ en los pacientes que respondieron al tratamiento. Estas células tienen capacidad para reconocer y destruir células tumorales.
Los investigadores también identificaron una mayor presencia de fibroblastos asociados al cáncer que expresan CXCL12, un hallazgo que podría servir como punto de partida para desarrollar un marcador que permita anticipar qué pacientes podrían beneficiarse de esta estrategia.
Falta confirmar los resultados
El estudio no permite todavía determinar si la combinación representa una mejora frente a los tratamientos actuales. La principal limitación es el reducido número de participantes: solo 11 personas, además de que no hubo un grupo de control con el que comparar los resultados.
Por ello, los investigadores preparan un ensayo aleatorizado de fase 2 con 108 pacientes, en el que la combinación experimental será comparada con el tratamiento estándar.
Hasta que esos resultados estén disponibles, la terapia continúa siendo experimental. Los datos iniciales, sin embargo, aportan evidencia para seguir investigando nuevas formas de tratar el cáncer de páncreas metastásico, una enfermedad que suele presentar una respuesta limitada a las terapias convencionales.

