El cáncer de mama también afecta a los hombres y su riesgo aumenta con la edad. Aunque es una enfermedad poco frecuente en la población masculina, suele diagnosticarse más tarde, en parte porque muchos hombres desconocen que pueden desarrollarla.
La oncóloga Kathryn Ruddy, del Centro Oncológico Integral de Mayo Clinic, explica que muchos casos se identifican cuando el propio paciente detecta un bulto en la mama, debido a que no se recomiendan pruebas rutinarias de detección para la población masculina en general.
Por eso, reconocer las señales de alerta y acudir al médico ante cambios inusuales puede contribuir a un diagnóstico oportuno.
Señales de alerta
El síntoma más común es la aparición de un bulto en la mama, que puede sentirse más firme que el tejido circundante y localizarse cerca del pezón. También pueden presentarse secreción por el pezón, dolor o molestias en el pecho.
Ante cualquiera de estos cambios, se recomienda buscar evaluación médica para determinar su causa. No todos los bultos son cancerosos, pero no deben ignorarse.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Además de la edad, existen factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer de mama masculino, entre ellos:
- Antecedentes familiares de cáncer de mama, especialmente en hombres.
- Mutaciones genéticas hereditarias, como las de los genes BRCA1 y BRCA2.
- Síndrome de Klinefelter, una condición genética asociada con un cromosoma X adicional.
- Antecedentes de radioterapia en la pared torácica.
- Algunas afecciones testiculares o hepáticas que alteran los niveles hormonales.
Tener uno o varios de estos factores no significa que necesariamente se desarrollará la enfermedad, pero puede justificar una evaluación médica individualizada.
Cómo se diagnostica
Cuando existen síntomas sospechosos, el médico puede indicar estudios de imágenes, como mamografía y ultrasonido, y en determinados casos una resonancia magnética. Si los resultados requieren una investigación adicional, se realiza una biopsia para analizar una muestra del tejido mamario y determinar si hay células cancerosas.
El cáncer de mama masculino se clasifica en estadios del 0 al 4, según su extensión. La etapa en que se detecta influye en las opciones de tratamiento y en el pronóstico.
De acuerdo con la doctora Ruddy, cuando se diagnostica en el mismo estadio, el pronóstico en los hombres no es necesariamente peor que en las mujeres. Sin embargo, los casos masculinos suelen identificarse cuando el tumor ha crecido o se ha extendido a los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo.
Tratamientos disponibles
El tratamiento depende del estadio, las características del tumor y las condiciones particulares del paciente. Puede incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia hormonal y medicamentos dirigidos contra determinados tipos de cáncer.
En muchos casos, la cirugía consiste en una mastectomía, que implica retirar el tejido mamario, aunque algunos pacientes pueden ser candidatos a procedimientos más limitados. Cuando la enfermedad se encuentra avanzada, el tratamiento suele centrarse en medicamentos que actúan en todo el organismo.
La investigación también busca mejorar las opciones terapéuticas específicas para los hombres, incluidos los ensayos clínicos que evalúan medicamentos y combinaciones de tratamientos.
La importancia del apoyo emocional
Recibir un diagnóstico de cáncer de mama puede generar aislamiento o vergüenza en algunos hombres, debido a la percepción de que es una enfermedad exclusivamente femenina.
Ruddy recomienda conversar abiertamente con el equipo médico sobre las preocupaciones emocionales y buscar apoyo de otras personas que hayan atravesado una experiencia similar, ya sea mediante grupos presenciales o comunidades en línea.
La especialista también destaca la importancia de consultar ante cambios en la mama, el pezón, las axilas o la zona del cuello, y de considerar la participación en ensayos clínicos cuando estén disponibles y resulten apropiados.

