San Juan, Puerto Rico. – Un ciudadano dominicano fue extraditado a Puerto Rico para responder ante las autoridades federales por cargos relacionados con una presunta conspiración para distribuir cocaína y lavar dinero proveniente del narcotráfico.
El acusado, identificado como Fidel Antonio Knight Cerda, fue arrestado el 8 de julio de 2026 en República Dominicana y trasladado a Puerto Rico este miércoles, según informó la Fiscalía Federal en San Juan.
La acusación federal contra Knight Cerda se remonta al 7 de septiembre de 2023, cuando un gran jurado lo imputó por conspiración para distribuir cocaína a nivel internacional y por lavado de dinero relacionado con el tráfico de drogas.
Según los documentos de la acusación, las operaciones investigadas se habrían desarrollado entre La Romana, República Dominicana, y Puerto Rico, utilizando criptomonedas para movilizar y convertir parte de las ganancias obtenidas del narcotráfico.
Las autoridades sostienen que, desde al menos febrero de 2022, Knight Cerda habría participado en una conspiración para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína con destino a Estados Unidos.
También se le acusa de participar, desde 2021, en una conspiración para lavar dinero procedente del tráfico de drogas.
Entre las transacciones señaladas en la acusación figura una realizada alrededor del 17 de marzo de 2021, cuando Knight Cerda y otro presunto cómplice habrían ordenado la entrega de aproximadamente 400,000 dólares a una persona en San Juan, quien posteriormente convirtió el dinero en criptomonedas.
Días después, el 24 de marzo de 2021, ambos habrían ordenado otra entrega de aproximadamente dos millones de dólares, también presuntamente provenientes del narcotráfico, para ser convertidos en criptomonedas.
El caso está a cargo de un fiscal federal auxiliar bajo la supervisión de la Sección de Crimen Organizado Transnacional.
De ser declarado culpable, Knight Cerda podría enfrentar una pena mínima de 10 años de prisión y hasta cadena perpetua por los cargos relacionados con narcotráfico, mientras que el cargo de lavado de dinero contempla una pena de hasta 20 años de prisión.
Las acusaciones son señalamientos pendientes de ser probados ante un tribunal.

