SANTO DOMINGO.– Las Reinas del Caribe volvieron a poner el voleibol dominicano en lo más alto y lo hicieron frente a su público. La selección femenina derrotó 3-0 a Colombia la noche del viernes para conquistar su séptima medalla de oro consecutiva en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
El triunfo no solo prolongó una racha que comenzó en San Salvador 2002. También convirtió a República Dominicana en la selección femenina más ganadora en la historia del voleibol de estos Juegos, al alcanzar nueve coronas y dejar atrás el empate que mantenía con Cuba, que también acumulaba ocho títulos antes de esta edición.
Ante un Palacio de Voleibol Ricardo “Gioriver” Arias repleto, las dominicanas resolvieron la final en tres sets, con parciales de 25-19, 25-19 y 25-21, en un partido que se extendió por una hora y 15 minutos.
Colombia intentó mantenerse en pelea, pero las Reinas controlaron el encuentro desde el inicio y evitaron que la final se extendiera a un cuarto parcial.
Gaila González encabezó la ofensiva dominicana con 13 puntos, mientras Brayelin Martínez y Jineiry Martínez terminaron con siete cada una. Otro de los factores que favoreció a las locales fue el servicio: República Dominicana consiguió cinco puntos directos por saque, frente a uno de las colombianas.
Una corona sin derrotas
El campeonato tuvo un significado especial por la forma en que fue conseguido. Las Reinas terminaron invictas, con siete victorias y apenas un set perdido durante toda la competencia.
Ese único set cedido ocurrió en la fase regular ante Puerto Rico. Después de ese partido, las dominicanas no volvieron a permitir que una rival les arrebatara un parcial.
La selección avanzó directamente a las semifinales tras ganar invicta el Grupo A y luego superó a Puerto Rico para conseguir el boleto a la final, donde Colombia esperaba después de eliminar a Cuba.
Un dominio que ya es historia
Lo conseguido en Santo Domingo coloca a las Reinas en un lugar todavía más alto dentro de la historia regional.
Desde que inició su actual racha de títulos en 2002, la selección dominicana ha convertido los Juegos Centroamericanos y del Caribe en uno de sus principales escenarios de dominio. Siete ediciones después, el oro volvió a quedarse en casa.
Esta vez, además, el título llegó con un valor adicional: República Dominicana pasó a ser la nación con más campeonatos de voleibol femenino en la historia de los Juegos, con nueve.
Las Reinas no necesitaron una final prolongada ni un partido dramático para escribir el nuevo capítulo. Tres sets fueron suficientes para confirmar que, en el Caribe, el trono sigue teniendo nombre dominicano.
Y anoche, ante miles de aficionados, las campeonas no solo defendieron una corona: ampliaron un reinado que ya forma parte de la historia deportiva del país.

