Santo Domingo. – El general Ernesto Rafael Rodríguez García asumirá la Dirección General de la Policía Nacional, de acuerdo con el Decreto 558-26, mediante el cual el Poder Ejecutivo dispuso su designación al frente de la institución del orden. Su llegada marca un nuevo capítulo en la conducción de la Policía y coloca nuevamente en una posición de máxima responsabilidad a un oficial con una extensa trayectoria en áreas operativas, preventivas, territoriales y de supervisión institucional.
Rodríguez García llega a la jefatura policial después de desempeñarse como inspector general de la Policía Nacional, posición para la que había sido designado por el presidente Luis Abinader mediante el Decreto 133-26, del 27 de febrero de 2026. En aquella disposición, el Ejecutivo lo colocó junto al general Esteban Figuereo García, designado entonces como subdirector general de la institución.
La nueva responsabilidad representa, por tanto, una evolución dentro de la propia estructura superior de la Policía. Rodríguez García pasa de una función centrada en la inspección, supervisión y control interno a asumir la conducción general de una institución que enfrenta retos permanentes en materia de seguridad ciudadana, prevención del delito, profesionalización, disciplina y fortalecimiento de la confianza pública.
Nacido el 12 de enero de 1968 en Moca, provincia Espaillat, Rodríguez García es profesional del Derecho y ha desarrollado prácticamente toda su trayectoria pública vinculada al servicio policial. Su declaración jurada de patrimonio registra, entre sus antecedentes laborales, su desempeño como comandante de la Policía Nacional en Higüey, entre junio de 2014 y agosto de 2015, experiencia que formó parte de su recorrido por distintas posiciones de mando territorial.
Uno de los cargos que mayor exposición pública le proporcionó fue la dirección de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT).
Su paso por esa institución lo colocó al frente de una estructura con presencia permanente en las principales vías del país y lo enfrentó a problemas como la congestión vehicular, los accidentes de tránsito, la fiscalización de conductores y las violaciones a las normas de movilidad. Los registros oficiales de la Cámara de Cuentas también documentan su designación como director general de la DIGESETT.
Aquella etapa contribuyó a consolidar su perfil como oficial de mando operativo. Durante su gestión en la DIGESETT defendió públicamente la aplicación de la ley con disciplina, pero también hizo énfasis en el trato respetuoso hacia los ciudadanos.
Su experiencia en esa institución le permitió además manejar una estructura policial especializada cuyo trabajo mantiene contacto cotidiano con millones de usuarios de las vías públicas.
Su trayectoria incluye igualmente responsabilidades dentro de la estructura preventiva y territorial de la Policía Nacional. Rodríguez García ha ocupado posiciones vinculadas al mando regional y a la Dirección Central de Prevención, áreas que le permitieron acumular experiencia en la planificación de operaciones, despliegue de agentes y estrategias de seguridad en diferentes demarcaciones del país.
La propia Policía Nacional lo ha identificado en distintos momentos como responsable de áreas estratégicas de prevención.
La experiencia territorial también forma parte de su hoja de servicio.
Su paso por la Dirección Regional Cibao Central, lo vinculó directamente con la conducción policial en Santiago y otras provincias de la región Norte, donde tuvo que enfrentar los desafíos propios de una de las zonas de mayor concentración poblacional, actividad económica y movilidad del país.
En febrero de este año, su carrera dio otro giro cuando fue colocado al frente de la Inspectoría General de la Policía Nacional. Desde esa posición participó en los mecanismos de supervisión y control interno de la institución. En abril, por ejemplo, encabezó un encuentro con 147 inspectores policiales, en el que se abordaron asuntos relacionados con legalidad, ética, integridad y disciplina.
Ese paso por la Inspectoría adquiere ahora una relevancia particular. Rodríguez García llega a la Dirección General con conocimiento no solamente de las operaciones policiales, sino también de los mecanismos destinados a vigilar el cumplimiento de las normas dentro de la propia institución. Su nuevo desafío será convertir esa experiencia de supervisión en una conducción integral capaz de articular prevención, investigación, inteligencia, proximidad y seguridad ciudadana.
La designación también supone un cambio en el liderazgo de una Policía Nacional inmersa en un proceso de transformación institucional. El nuevo director tendrá que enfrentar simultáneamente las demandas de una ciudadanía que reclama mayor seguridad, una institución que procura elevar sus estándares profesionales y una sociedad cada vez más pendiente de la actuación de sus agentes. En ese escenario, la experiencia acumulada por Rodríguez García en diferentes niveles de mando será puesta a prueba desde el primer día.
¿Por qué Ernesto Rodríguez García?
Su hoja de servicio ofrece una posible respuesta: conoce la Policía desde varios de sus principales frentes. Ha dirigido operaciones preventivas, ha tenido responsabilidades territoriales, estuvo al frente de la DIGESETT y, más recientemente, ocupó la Inspectoría General. No llega, por tanto, como un oficial extraño a la estructura de mando, sino como un general que ha recorrido diferentes áreas estratégicas antes de asumir la máxima responsabilidad.
Ahora, el reto es mayor. Desde la Dirección General de la Policía Nacional, Ernesto Rafael Rodríguez García tendrá que transformar esa experiencia acumulada en resultados concretos frente a la inseguridad, fortalecer la disciplina y la profesionalización policial y profundizar la relación entre la institución y la ciudadanía.

