Santo Domingo. – Una pareja fue condenada a 30 años de prisión por la muerte de una niña de siete años que, según las pruebas presentadas por el Ministerio Público, sufrió maltratos reiterados mientras estaba bajo su cuidado en el sector Los Guandules, del Distrito Nacional.
Los condenados son Yokeiry Coronado De La Cruz y Jeider Montero Medina, quienes deberán cumplir sus respectivas penas en los centros de corrección y rehabilitación Najayo Mujeres y Najayo Hombres, en San Cristóbal. Además, tendrán que pagar RD$5 millones de indemnización a la madre de la víctima.
La decisión fue adoptada por el Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, integrado por las juezas Yissell Soto, Clara Sobeida Castillo y Jarolyn Rosario, tras evaluar las pruebas testimoniales, documentales, periciales y materiales presentadas durante el juicio.
El Ministerio Público sostuvo que las lesiones que presentaba la menor evidenciaban un patrón de violencia que se prolongó durante julio y agosto de 2025 y que culminó con su muerte el día 16 de ese último mes.
Las lesiones evidenciaron maltrato prolongado
La investigación, encabezada por la procuradora fiscal Topacio Suero Sierra, estableció que la niña estaba bajo el cuidado de la pareja. Según el expediente, Coronado De La Cruz ejerció maltratos contra la menor, mientras que Montero Medina tenía conocimiento de la situación y no la denunció.
El día de los hechos, alrededor de las 6:30 de la tarde, Coronado De La Cruz pidió a sus familiares Alejandrina Rodríguez Polanco y María Polanco De La Cruz que acudieran a su vivienda, ubicada en la calle Respaldo Eugenio Perdomo, en Los Guandules, porque la niña presentaba convulsiones.
Al llegar, Rodríguez Polanco llamó al Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 para reportar que la menor se encontraba inconsciente. Una médico forense del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) certificó posteriormente el fallecimiento y documentó los hallazgos relacionados con las lesiones.
De acuerdo con la investigación, la explicación ofrecida por Coronado De La Cruz sobre lo ocurrido no coincidía con los resultados del examen forense, lo que formó parte de los elementos considerados por las autoridades durante el proceso.
Fotografías y videos formaron parte de las pruebas
Durante el juicio, la médico forense Yudelin Villanueva explicó los hallazgos relacionados con la causa y el mecanismo de la muerte. La especialista señaló que el cuadro que presentaba la niña correspondía al síndrome del niño maltratado.
El tribunal también examinó fotografías y videos recuperados mediante una extracción pericial de un teléfono, realizada por el ingeniero Eddy Ogando.
Al referirse a esas evidencias, la magistrada Yissell Soto calificó las imágenes de «espeluznantes» y describió lesiones que incluían quemaduras en las uñas y las palmas de las manos, además de otras heridas.
La jueza indicó que el tribunal verificó el origen de las imágenes y la forma en que fueron incorporadas al proceso antes de valorar su contenido. También explicó que la responsabilidad penal debía determinarse a partir de las pruebas debatidas en audiencia y no de la imagen pública o el comportamiento cotidiano de los procesados.
La sentencia atribuyó a Coronado De La Cruz la autoría de los hechos y a Montero Medina la coautoría. Asimismo, ordenó el comiso de las pruebas materiales, que permanecerán bajo custodia del Ministerio Público hasta que la decisión adquiera firmeza.
Los condenados fueron declarados culpables de violar los artículos 295, 304 y 303, incluidos los numerales 1 y 4 de este último, del Código Penal dominicano, así como el artículo 396, literales A y B, de la Ley 136-03, sobre protección de los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes.
El tribunal fijó para el 12 de noviembre de 2026 la lectura íntegra de la sentencia.

